Psicólogo en Mallorca

Medicina y fe, una guerra eterna

Sanidad ha dado 3 meses de plazo para que los medicamentos homeopáticos demuestren evidencias de efectividad.

Las creencias basadas en la fe y la ciencia basada en la evidencia están en guerra desde la oscura Edad Media hasta nuestros días, y nada permite pensar que esté por acabar.

En este momento se libra una batalla legal en el campo de la sanidad pública y los Colegios de Médicos en torno a la legitimidad y reconocimiento de las llamadas pseudo-ciencias o medicinas alternativas.

El año pasado el Colegio de Médicos de Madrid ha eliminado la Comisión de Médicos Homeópatas al considerar el Consejo Científico que es una disciplina sin evidencia científica, y la Comunidad de Madrid también ha prohibido el Reiki en todos los hospitales públicos así como su publicidad.

Fernández Vera, el ex director de la Federación Española para la Ciencia y la Tecnología(FECIT) afirmó que por tratarse de disciplinas sin aval científico no deberían ser subvencionadas por los poderes públicos.

Pese a ello un estudio realizado por el mismo FECIT con encuestas a más de 6.000 españoles ha comprobado que casi un 60% cree en la eficacia de las curas no basadas en evidencia.

En un reportaje reciente en diario El País, el catedrático e investigador J.M.Mulet, Doctor en química, bioquímica y biología se ha manifestado contra el Reiki, una terapia que se basa en la teoría de que con la energía que emiten las manos de su sanador se pueden curar males físicos. El Reiki figura entre las prácticas más cuestionadas por el Colegio de Médicos de Madrid.

Según Mulet hasta es falso que se trata de una disciplina milenaria china puesto que fue inventada en 1922 por un monje budista llamado Mikao Usi. Mikao que afirmó que le vino la inspiración meditando en lo alto de un monte y se inventó el nombre con vocablos japoneses que significan “influencia espiritual” logrando difundirse por el mundo sin haber pasado nunca por ningún sistema de comprobación ni evidencia de que exista una energía medible emitida por las manos. En España, llegó a estar aceptada en la Sanidad Pública para tratamientos contra el cáncer.

Otra batalla es la de la presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Alicante, Fe Ballesteros, que ha remitido una carta a la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, solicitando se retire el reconocimiento de la homeopatía como medicamento que le concede el Real Decreto Legislativo 1/2015.

Técnicas como el ‘tapping’ o el ‘shiatsu’ también muy difundidas no han superado nunca ningún ensayo clínico.

Al analizar esta guerra entre los defensores y practicantes de estas terapias y sus detractores el análisis psicológico proporciona, al menos, una posibilidad de ordenar el conflicto y entender sus orígenes.

Freud afirmó que la fascinación que tiene el niño por el poder del mundo adulto deja para siempre un patrón de funcionamiento que llamó “Tendencia al pensamiento mágico”.

Esta tendencia explicaría por qué en la historia de la humanidad siempre han existido disciplinas terapéuticas no basadas en la evidencia practicada por chamanes, curanderos, exorcistas y todo tipo de sanadores que se basan en la fe y la creencia.

Para la psicología clínica el pensamiento mágico es la causa de una de las psicopatologías más frecuentes en los motivos de consulta. Se trata de la falta de autoestima. Ese dañino sentimiento está relacionado a la idealización de modelos a los que se atribuye una perfección exagerada. Otra forma de convicción contra la que nada puede la lógica. De igual modo que no siempre una cirugía plástica exitosa hace que una persona que se siente fea se vea guapa.

Volviendo a las terapias alternativas, es interesante entender que el pedido de evidencias es equivalente a cuestionar un credo religioso o animar a una persona acomplejada. Ambos prescinden de la demostración de sus afirmaciones pues se basan en la fe.

Es por eso que la batalla es interminable. O se apela a la fe o a las demostraciones. A ninguna fe religiosa se le exigen pruebas y por el contrario a ningún laboratorio farmacéutico se le admite un producto, al menos en teoría, si la comunidad científica no puede verificar su eficacia.

Se entiende entonces la complejidad y extensión de esta guerra. Se pueden prohibir las creencias? Debe el estado subvencionarlas? Cuál es el peso que ha tener en Medicina el efecto placebo y la sugestión?

Un testimonio de la antigüedad de esta problemática es una frase de Cornelio Tácito, historiador y gobernador del Imperio romano que vivió en los comienzos de la Era Cristiana.

“Los hombres son siempre más propensos a creer lo que no entienden, y las cosas oscuras y misteriosas tienen más atractivo a sus ojos que las claras y fáciles de entender”

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Publicado el 03/05/2018