Psicólogo en Mallorca

Divorcios y la decadencia de Pigmalión

Pigmalión es un personaje de la mitología griega que esculpió una estatua femenina de la que acabó enamorándose. Efecto Pigmalión en psicología y pedagogía se utiliza para describir como las expectativas y creencias que se tienen hacia una persona pueden influir en su comportamiento.

La expresión la acuñaron en 1966 los psicólogos Robert Rosenthal y Leonore Jacobson de la Universidad de Harvard a propósito de un experimento que se hizo famoso. A un grupo de profesores elegidos al azar se les ofreció enseñar durante un año a un grupo de alumnos también escogidos al azar. Sin embargo, se falsearon 2 datos. Respecto a los docentes se les dijo que se les convocó tras un estudio de méritos por los que destacaban respecto al resto del profesorado. Respecto a los alumnos se les informó que se trataba de los mejores resultados en los test de inteligencia.

Al año fueron convocados a presentar un informe sobre la evolución de los alumnos escogidos. Se pudo comprobar que realmente habían tenido un importante acelerón. Se sorprendieron los profesores al revelarles que la ventaja inicial era falsa y que solo sus expectativas lograron los resultados y, se sorprendieron aun más al saber que también era falsa la elección de ellos ya que se habían escogido al azar como a los alumnos. Ellos también se habían esmerado al sentirse elegidos y valorados.

De ese modo los psicólogos americanos lograron demostrar que las expectativas influyen en el rendimiento. Para describir este importante efecto por el cual las expectativas se vuelven ciertas se usa también el término “profecía autocumplida”. Como las expectativas pueden ser también negativas, puede haber Pigmalión positivo y Pigmalión negativo. Un demostración espectacular son los logros que están teniendo casos de Síndrome de Down con las nuevas estrategias educativas de aumentar estímulos y exigencias. Un proyecto conjunto de Vodafone y Down España está capacitando individuos con esa minusvalía en altas tecnologías. Veamos como actúa este efecto en otro ámbito diferente al de educación.

Así como la capa de hielo del Ártico se hace cada vez más delgada, quebradiza y pequeña, la célula social que conocemos como pareja estable también se reduce en cantidades y duración. Coinciden en ello el Instituto Nacional de Estadística, (INE) y el Instituto de Política Familiar, (IPF). Según las publicaciones de ambos organismos en 2016 se mantiene el declive de las cifras de constitución de nuevos matrimonios y se incrementa la cantidad de divorcios y separaciones. España tiene las cifras más altas de Europa, siete rupturas por cada 10 matrimonios, cuando la media en Europa no llega a 5. Numerosos factores deben estar produciendo este cambio progresivo y profundo en las formas en que las personas resuelven sus necesidades emocionales y sus proyectos vitales, y puede encontrarse mucha literatura sobre el tema.

Al igual que en las investigaciones sobre el SIDA, despierta interés el estudio genético de los individuos que estando expuestos no contraen el virus, para los psicólogos es interesante descubrir los mecanismos que hace que algunas (pocas) parejas perduren, y lo hagan con bienestar. Los estudios de la psicología de la vida amorosa son concluyentes en que algunos pocos rasgos magnificados e idealizados intervienen en el proceso de enamoramiento que suele estar presente en constitución de una pareja.

También hay acuerdo en el carácter efímero de este proceso. Sin embargo, algunas relaciones se consolidan en vez de desintegrarse. Una de las causas radica en el efecto Pigmalión que sirve para explicar los casos en que las parejas se perpetúan de una manera placentera para ambos cónyuges. Ya que el efecto Pigmalión puede ser positivo o negativo impacta fuertemente en la autoestima y en el comportamiento de los miembros de la pareja.

No es ninguna novedad que sentirse valorado por alguien a quien se valora tiene un peso decisivo no solo en la propia autoestima sino en el brillo y creatividad de las iniciativas dentro de la relación.

Que ese juego de espejos cruzados sea positivo o negativo es uno de los ingredientes que decantan el destino de una pareja. Llamativamente en uno de los campos más difíciles de comprender para los legos, como es la física cuántica, los científicos afirman que el observador de un fenómeno modifica lo observado. También los antropólogos cuestionan las descripciones de los pueblos que viven aun en aislamiento por considerar que la sola presencia de un observador hace que cambien su comportamiento.

En las interacciones de una pareja se puede potenciar lo mejor o lo peor del otro. Un breve y bello poema de María Teresa de Calcuta ilustra el efecto de cómo la influencia y el estímulo puede coexistir con el respeto de la individualidad.

“Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo.

Enseñarás a soñar pero no soñarán tus sueños.

Enseñarás a vivir pero no vivirán tu vida.

Sin embargo… en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado.”

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Publicado el 17/01/2017